Un recurso para las marcas que cuentan historias que la gente elige escuchar.
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18 de septiembre de 2014
21 de abril de 2014
Bloqueadores: Los Devoradores de la Publicidad
Seguramente que tu estrategia de marketing en Internet estuvo
pensada: invertiste tiempo, dinero, viste veinte variantes de tus avisos hasta
que diste con el que más te convence.
No es secreto que la publicidad online crece cada año: en
EE.UU. en 2013 facturó U$ 43 mil millones y superó incluso a la inversión en
TV. por U$ 3 mil millones en el mismo período.
Todo parece ir muy bien, pero hay algo que tal vez no
conocías, un elemento que no estaba en tu ecuación pero sí en el de la gente:
los bloqueadores de publicidad.
¿Qué es un bloqueador de publicidad?
Tomemos como ejemplo a AdBlock Plus.
AdBlock Plus es un bloqueador de paquetes de información,
que, a partir de una lista previamente conformada, permite -o no- la activación
de ciertos elementos presentes en un portal.
Al ser un programa de código abierto está en constante
desarrollo por cualquier persona que desee participar.
Desde su web se describe:
“Adblock Plus no
tiene funcionalidad en sí, en el sentido que no bloquea nada hasta que alguna
de las listas de filtros disponibles se lo pide. Éstas son básicamente un conjunto
de reglas que le dicen a la aplicación qué elementos de las webs tiene que
bloquear.”
Historia
En 2006 comenzó el proyecto desde el ordenador del
desarrollador web Wladimir Palant, pero no fue hasta 2011 que fue fundado por
él mismo y Till Faida.
Actualmente es soportado por Firefox, Chrome, IE, Opera y
Safari y desde 2012 está presente en tecnología Android.
Al momento cuenta con más de 200 millones de descargas en
el mundo.
En 2007 el desarrollador web Danny Carlton aseguró que la
actividad de la aplicación era “equivalente al robo” y llamó a sus sitios a no
permitir que se ingrese a través del navegador de Mozilla, Firefox.
En 2013 el famoso blogger alemán Sascha Pallenberg acusó
a la empresa a tener alianzas con ciertos anunciantes para sí promover sus
anuncios, y no los de la competencia.
¿Qué significa ésto?
¿Entonces es mejor buscar otro medio de comunicación? No nos apresuremos, la publicidad en Internet sí sirve, y
funciona, pero no con las reglas que, tal vez, preferiríamos como emisores.
Si bien AdBlock bloquea elementos, puede discriminar a
los que son “aceptables” de los que no –en base a su nivel de intrusión- y
permite que estos sí se ejecuten en un portal.
Anuncios permitidos
Preferiblemente
sólo texto.
Ubicación:
Nunca deben
ocultar el contenido de la página (por ejemplo, obligando al usuario a pulsar
en un botón para cerrarlo y ver el portal).
En las páginas que
tengan un texto los anuncios no deben estar situados en medio del texto,
interrumpiendo el flujo de lectura. En vez de eso, pueden estar encima, debajo
o a los lados del mismo. De igual manera se aplica a sitios de resultados de
búsqueda: no se pueden mezclar los pagos con los orgánicos.
Cuando los
anuncios estén situados encima del contenido de la página, no obligarán al
usuario a mover el texto hacia abajo. Dado que el espacio vertical disponible
suele ser de al menos 700 píxeles, la publicidad no debe ocupar más de 1/3 de
esa altura.
Los resultados
pagos en las páginas de búsquedas pueden ocupar más espacio, pero nunca podrá
haber más de ellos que resultados reales.
Cuando la
publicidad esté en un lateral, debe dejar espacio suficiente para el contenido.
Dado que el espacio horizontal disponible suele ser de al menos 1000 píxeles,
el banner no debe ocupar más de 1/3 de ese espacio.
El aviso debe
estar marcado claramente como tal con la palabra "Publicidad" o su
equivalente y debe ser distinguible del contenido de la página (mediante un
borde y/o un color de fondo diferente).
Los requisitos de
señalización y ubicación no se aplican para hipervínculos con ID referentes a
programas de afiliación insertados en el contenido de páginas web. Criterios
adicionales para los hipervínculos con ID de afiliado:
Las redirecciones
originadas en el hipervínculo no deben redirigir a ninguna otra web diferente a
la página de destino.
En los textos, no
más del 2% de las palabras pueden ser enlazadas con propósitos monetarios.
Los hipervínculos
no deben tener diferente formato o comportamiento que cualquier otro enlace.
Los hipervínculos
no deben inducir a error o malentendido, tanto en el contenido como en la
colocación.
Pero si los sitios no permiten los anuncios: ¿cómo se mantienen?
Según una encuesta elaborada por AdBlock sólo el 25% de
los usuarios está totalmente en contra de los avisos. El porcentaje restante sí
está dispuesto a ver comunicaciones que mantengan económicamente a los sitios.
Evolución
La web es aún un soporte de comunicación en desarrollo
con reglas en constante evolución: desde los tiempos de diarios con tipos móviles,
radios e incluso en la precaria TV. el avance tecnológico era lento y pausado.
Aquel paradigma funcionaba de modo que tanto comunicadores, como el público tenían un período de tiempo mayor para adaptarse y asimilar cada variante.
Aquel paradigma funcionaba de modo que tanto comunicadores, como el público tenían un período de tiempo mayor para adaptarse y asimilar cada variante.
La Web 2.0 ofrece opciones: tanto para los anunciantes
como a los usuarios, el mensaje ya no es un monólogo que la marca puede
acaparar. Hoy cada persona puede elegir cuándo escucharnos.
Adaptarnos a esas reglas y encontrar nuevos formatos de
comunicación que la gente elija ver sigue siendo el mayor desafío para que
nuestra campaña no pase a ser parte de la publicidad prohibida.
Es momento de conectarse a través de una computadora con
Adblock Plus y saber si tus anuncios son vistos por tu público, o si sólo son
un entremés más para el Devorador de Publicidad.
Fuentes:
Infobae.com
AdblockPlus.org
Wikipedia.org
4 de noviembre de 2013
Have you ever notice…
Como hijo de la televisión americana de los ´90 una de las influencias más grandes que tengo es la serie “Seinfeld” creada por su protagonista, Jerry y el neurótico Larry David. En uno de sus shows de stand up Jerome Seinfeld dice algo como: “el hombre inventa y hace actividades en las cuales se puede romper la cabeza, no conforme con esto, en vez de abandonarlas, inventó un casco para proteger ese cerebro y continuar llevando a cabo esas acciones peculiares.” y cierra preguntando al público: “¿vale la pena salvar esa cabeza que hace todo lo posible por romperse?”.
Cada vez existen más bloqueadores de publicidad: AdBlock Plus, IE7 Pro, Simple Adblock, Chrome AdBlock, Safari Cleaner y su app para Facebook, y podríamos seguir.
Los invito a poner en el navegador frases alusivas al gusto de la publicidad, y se darán cuenta, o comprobarán, mejor dicho, que hay cierta parte de la publicidad que invade, que la gente no quiere ver. Cada tanto en las redes me encuentro con algún contacto renegando contra algún tipo de aviso intrusivo –los de YouTube a la cabeza- que no permiten escuchar dos temas seguidos sin un anuncio que, los que aún no lo tienen bloqueado, esperan ansiosos que la cuenta regresiva los habilite a apretar la “X” –muchas veces más difícil de encontrar que a Wally-.
En Facebook los anuncios pagos llegan a invadir los timelines, y su capacidad de segmentación es sorprendente, y si uno es target de un producto, le va a llegar una y otra vez.
Otra faceta que produce molestia es la de la poca o nula privacidad: si hoy buscamos “lancha a motor” en Google, en un par de horas estaremos recibiendo ofertas maravillosas de vehículos acuáticos a muy buenos precios.
Por otro lado están las piezas que la gente elige ver, porque los entretiene, porque les es interesante, porque los ayuda o porque cuenta con recursos artísticos –no necesariamente caros- que vale la pena tener en cuenta.
Tal vez esta alternativa pueda parecer más cara, como que necesita mayor producción y mentes más ágiles y aguda para dar con ese tema que el público sí quiere ver. Por otro lado podemos preguntar ¿Cuál es el DAÑO que le está haciendo ese anuncio no deseado a la marca? esa persona que recibe un anuncio que no sólo no quiere ver sino que perturba la navegación, a la hora de ir a adquirir un producto, ¿qué marca va a elegir? qué posicionamiento nos da ser la empresa que no deja ver dos videos seguidos.
No va a ser sorpresa que esta persona termine eligiendo a la competencia.
La publicidad impuso una serie de soportes para comunicar y ante la negativa del público no tuvo mejor idea que apostar más fuerte, de hacer uso del dinero para aumentar la frecuencia sin límites. Se puso un casco y va como el hombre bala del circo hacia la gente que al verlo venir comienza a rezar para que la cuenta regresiva sea veloz y porque la “X” lo salven lo antes posible.
En síntesis, citando la duda que planteó Jerry Seinfeld respecto a los que hacen lo posible por herirse: ¿vale la pena salvar a esa publicidad que se esmera por romper el vínculo con la gente?.
10 de octubre de 2013
Algo de mí en tu co… (mercial)
Durante muchos años se pensó que la mejor forma de enviar un mensaje era de manera directa, pensemos en la publicidad de los años ´50: avisos simples, “comprá esto, en este lugar y sale esta plata” un modelo a prueba de tontos.
Dentro de este paradigma también estaba las gráficas con grandes y suntuosos textos que nos relataban las delicias que comenzaríamos a vivir una vez obtenido el producto.
De hecho agencias grandes, muy grandes, “odiaban” la creatividad, la tildaban de una pérdida de tiempo: todo marketing directo, golpear puertas y llamados telefónicos.
Pero hay que tener en cuenta que en ese momento no existía la cantidad de productos que existen ahora, ni los soportes en los que comunicar –aunque casi que era todo BTL- y el público vivía a otro ritmo, había más tiempo –o se aprovechaba de otra manera-. El exceso de mensajes no era un problema.
El pensamiento rupturista no es propiedad privada de esta era, movimientos artísticos como el Futurismo, la Bauhaus, han provocado al sistema desde sus inicios. La publicidad también debe aspirar a ese pensamiento que rompe con la actualidad, que llegue a esa persona que desde que se levantó hasta que se fue a dormir recibió un millón de estímulos, colores, ruidos, escotes, jingles y algún “escupitajo” inolvidable.
El mensaje que se da “masticado” responde a este modelo de comunicación –ya que excede a la publicidad y se ve en todos los medios- recordamos a la serie Friends: Ross, Rachel, Chandler, etc. un estilo de sitcom que comenzaba con una situación simpática en un living, que se podía ir al departamento de enfrente, al café o al pasillo. “Amiguitos” mantenía esa linealidad discursiva de la que estamos hablando.
¿Cómo se crea sentido en la actualidad?
El mensaje novedoso está relacionado con no dar todo resuelto, en que sea el receptor quien tome parte del mensaje, lo adopte y lo complete con algo de su propia individualidad, que quede “algo a su criterio”, citando a la célebre frase.
Aquí podemos mencionar a la malograda serie Lost, si bien fue un éxito comercial, el final no dejó satisfechos a muchos, pero deja mucho para analizar. Un discurso no lineal, con idas y venidas, problemas y elementos externos sin génesis, algo que se parecía más a la vida misma, no tanto a una vida lujosa entre livings cafés y gente demasiado ocurrente.
La publicidad no necesita una isla y un montón de gente muerta para sobresalir, pero cuando se busca un mensaje que no esté masticado, que no sea lineal y que no repita el “comprá, esto, acá, a este precio” que los cerebros aprendieron a bloquear, puede darnos información interesante, que la gente elija ver porque significa algo para ellos, porque tiene, algo de cada uno.
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